La comparación de las guerras cántabras y la ocupación del Valle de Aosta puede servir para arrojar luz tanto sobre algunos aspectos de la ocupación del noroeste hispano como para averiguar las líneas maestras de la política de Augusto durante esos años. Por otro lado, se puede apreciar en la ocupación y pacificación de los pueblos cántabros, astures y galaicos cómo Augusto siguió modelos aprendidos de Alejandro Magno y de los reinos helenísticos. Además, Augusto también ensayó la simbología del poder a imitación de Alejandro ; una prueba de ello podría ser un hipotético trofeo levantado presumiblemente entre los años 19 y 16 a.C. y del que sólo se han conservado las llamadas « arae Sestianae » y el faro de La Coruña.
