Hircio, uno de los lugartenientes menos conocidos de César y consul en el año 43 a. C., es conocido por haber emitido una serie de áureos en el año 46 a. C. Recientemente se ha defendido que algunos de estos cuños fueron efectuados en Hispania.
Se cuestiona esta atribución y se estudia la hipotética participación de Hircio en una emisión local de bronce de la ciudad meridional de Lascuta.
